viernes, 20 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
Trabajo Individual Tema_Obsolescencia Programada
Realizado por: Félix Santana Jara
INTRODUCCIÓN
La Obsolescencia Programada quizá para muchos pueda parecer un término desconocido pero lo cierto es que a todos y sin excepción nos afecta directamente. Este es el término utilizado para referirse a la planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que -tras un período de tiempo calculado de antemano, por el fabricante o por la empresa de servicio s, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio- éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible. Pero ¿Qué hay de cierto en todo ello?
Podríamos decir entonces como
bien indica el titular de este artículo que "todo se rompe" o todo
queda obsoleto con un único objetivo: Que la rueda del consumo siga
girando y funcionando. Para muchos considerada como la gran estafa al
consumidor, y para otros la única alternativa a la sostenibilidad
de muchos negocios, empresas y fabricantes.
Y así nos lo mostraban el ya
famoso y fantástico documental "Comprar, tirar, comprar",
dirigido por Cosima Danoritzer, que nos descubría los entresijos y secretos de
la Obsolescencia Programada, aportando pruebas a la más o menos fundada
sospecha de que buena parte de los productos de consumo están fabricados para
no durar. Precisamente, este viernes 20 de abril, a las 23.00 h, La 2 de
televisión española vuelve a emitir el que fuera el documental del año para la
Academia de Televisión en 2011, en esta ocasión en su versión extendida.
A través de este documental,
descubrimos la cara oculta de la mercadotecnia donde la obsolescencia
programada se perfila como "el plan oculto" ideado
para beneficiar exclusivamente al fabricante, dado que en algún
momento fallará el producto obligando al consumidor a que adquiera o lo
reemplace por otro nuevo.
DESARROLLO
LA BOMBILLA DE LIVERMORE
Este es sin duda el ejemplo más
representativo que puede ayudarnos a comprender que ha pasado durante más de un
siglo y cuáles han sido las consecuencias de esta Obsolescencia Programada cuya
etapa inicial se desarrollo en la década de los años 20.
Poco antes, en la estación de bomberos
de Livermore se encendía por primera vez en el año 1901, la bombilla más famosa de todos los tiempos. La que desde
entonces no ha dejado de mantener viva su llama de luz, entrando a formar
parte del Record Guinness como la bombilla más resistente y duradera de la
historia. Inclusive superando la vida útil de 3 webcams que durante años han
sido testigos de su resistencia al paso del tiempo.
¿Por qué los
electrodomésticos, coches, informática, etc. duran cada vez menos? ¿Cómo es
posible que en 1911 una bombilla tuviera una duración certificada de 2.500
horas y cien años después su vida útil real no pase de 400 horas?
Este es sin duda el ejemplo más
representativo que puede ayudarnos a comprender que ha pasado durante más de un
siglo y cuáles han sido las consecuencias de esta Obsolescencia Programada cuya
etapa inicial se desarrollo en la década de los años 20.
¿Por qué los
electrodomésticos, coches, informática, etc. duran cada vez menos? ¿Cómo es
posible que en 1911 una bombilla tuviera una duración certificada de 2.500
horas y cien años después su vida útil real no pase de 400 horas?
La obsolescencia programada es el
recorte deliberado de la vida de un producto para incrementar su consumo.
Es la lucha del negocio contra la tecnología, y la ética contra el
capitalismo.
La prueba más palpable de que la
obsolescencia programada existe, es una simple bombilla. Se trata de la
bombilla más antigua del mundo. Se encuentra en Livermore, California, en una
estación de bomberos. Esta bombilla lleva ¡¡más de cien años encendida!!
Exactamente, emite luz desde junio de 1901.
Thomas Alva Edison quería crear una bombilla que iluminara el mayor tiempo posible. En 1881 puso a la venta una que duraba 1.500 horas. En 1924 se inventó otra de 2.500 horas. Con la sociedad de consumo en ciernes, aquello no era una buena noticia para todo el mundo.
Thomas Alva Edison quería crear una bombilla que iluminara el mayor tiempo posible. En 1881 puso a la venta una que duraba 1.500 horas. En 1924 se inventó otra de 2.500 horas. Con la sociedad de consumo en ciernes, aquello no era una buena noticia para todo el mundo.
Evidentemente, este factor suponía un
gran problema para los fabricantes, ya que cuanto más larga era la vida útil de
un determinado producto, también lo era el ciclo de compra del propio
consumidor. Lo que reducía drásticamente las ventas y beneficios de las
compañías. La solución: productos más frágiles y menos duraderos con una ciclo
de vida programado de forma premeditada y anticipada para estimular y generar
con ello entre los consumidores una mayor demanda.
CONCLUSION
OBSOLESCENCIA Y COMPETITIVIDAD
A pesar de que para muchos esta actitud
pudiera parecer impropia de empresas competitivas cuyo objetivo fuese el de
ofrecer productos superiores a los de su más directa competencia, lo cierto es
que el plan maestro de la Obsolescencia Programada, es un juego del que
todos forman parte de forma interesada, y que es sometido a la presión de
organismos, lobbies y cárteles con fuerte control y grandes intereses
económicos.
Ningún gran fabricante parece poder
escapar a dicho control, bien por interés propio o por presiones externas. No
interesa que el ciclo establecido para el consumo pierda su ritmo, y con
ello la posibilidad de seguir generando mayores beneficios a pesar de suponer
una desventaja para el propio consumidor.
Pero no es necesario esperar al fallo de
un producto para enfrentarnos a los efectos de este fenómeno. La tecnología hoy
en día nos permitiría disponer de dispositivos muchos más avanzados que los
actuales. Sin embargo "nos venden la moto" con algo que supuestamente
parece novedoso para seis meses más tarde sorprendernos con algo mejor. ¿Les
suena? ¿Quién no ha comprado un teléfono móvil que a los pocos meses ha visto
superadas sus prestaciones por otro de la misma marca? Esta es otra de sus
variantes conocida como la "Obsolescencia por modas". La que sin
necesidad de que el producto llega al fin de su vida útil, lo vuelve obsoleto y
genera un efecto similar en la mente del consumidor, que concibe que su
producto ya no satisface sus necesidades o simplemente ha quedado
anticuado.
"La obsolescencia genera grandes beneficios, el mayor de
ellos es que hace mover la economia mundial, pero su gran contrapartida
es que genera inmensas cantidades de basura que nadie quiere, por lo que van a
parar a vertederos en los paises tercer mundistas, destruyendo los recursos
naturales. El razonamiento de las personas que implementaron este concepto
parece irrebatible, y si se hiciesen cosas que durasen para siempre, llegaria
el momento que todo el mundo tendría los productos, y ya no sería necesario
fabricar otro, la economía mundial se hundiría. "
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